OBJETOS INSÓLITOS XVIII: Porta-bebés para dos.

El objeto insólito que trae Alicante Bizarro para hoy fué fruto del aburrimiento.
En 1937, un famoso jugador de hockey decidió que patinar sin su familia era demasiado aburrido. 
Para evitarlo, ideó este porta-bebés para poder patinar con su mujer y su hijo (de un año) al mismo tiempo.

Si os fijáis, los padres (sobre todo la madre) tienen cara de psicópatas y el crío está acojonado.

Yo, a pesar de ser de la generación que jugaba en columpios oxidados sobre un patio de grava,
 ("insensatez peligrosa" que lo llamaría ahora algunos), tengo que admitir, que no se si me fiaría de meter un crío ahí dentro...
Ó los padres patinaban hipercoordinados, ó el crío iba a acabar más agitado que un martini. Eso por no hablar del peligro si se cruzase un patinador por en medio, o del posible momento tirachinas,... (Sí, admitirlo, que ya os conozco. A muchos ya se os había ocurrido hacer un tirachinas ACME con el niño)

OBJETOS INSÓLITOS XVII: Mecanismo anti-somnolencia.

Esta maravilla de la tecnología es un mecanismo anti-somnolencia que fué diseñado para los conductores. Consistía en una especie de timbre metálico, del estilo de los de las bicicletas de antaño, que se ponía en el cuello, a la altura de la garganta.

Se podía usar hasta con corbata. Práctico y elegante, ¡este hombre era una joya!

El pulsador se situaba en la parte superior, de tal manera que si, durante la conducción, el conductor cabeceaba hacia delante a causa del sueño, el mismo movimiento hacía sonar el timbre y despertaba al somnoliento.

Eso si, yo me pregunto: ¿Y si cabeceaba para atrás, qué?

OBJETOS INSÓLITOS XVI: La manta bronceadora.

Por si alguien no se quedó muy convencido con la idea de bronceado de la ultima entrega de Alicante Bizarro, hoy os proponemos un nuevo invento: La Manta Bronceadora

Guapa señorita luciendo su manta bronceadora
En los años 30 ya existía una preocupación por los daños que el exceso de sol podía provocar en la piel y es por ello que en 1932 se invento esta "manta".

Fabricada en celofán bloqueaba la mayor parte de los rayos, pero permitía el paso de parte de ellos logrando el tan deseado bronceado veraniego. Pudiendo así pasar largos períodos de tiempo tomando el sol para un rápido resultado.

Además era cómodamente transportable ya que se podía plegar y meter en la bolsa de la playa, o enrollar y meter en un cilindro ideado a tal efecto.


Eso si, el resultado final de hombros para arriba sería muy discutible...

OBJETOS INSÓLITOS XV: El medio traje

Estamos ya en marzo, y con él han llegado (y casi se han ido) las segundas rebajas. 
Y aunque lo parezca, nuestro protagonista de hoy no ha comprado su traje a mitad de precio.

El medio traje.
En los años 40, este caballero tuvo la brillante idea de confeccionar un"medio traje" para ir a la playa, y así ponerse moreno sólo la mitad del cuerpo. Esto le permitió, repetir la operación a la inversa en otra playa y poder comparar en cual de las dos playas se obtenía un mejor bronceado.

Su cordura aún me parece que debe estar por confirmar.

OBJETOS INSÓLITOS XIV: Pechos "palpitantes"

Alicante Bizarro trae hoy el regalo que más de uno/a hubiera querido de niño (o de mayor, quién sabe....): El pecho palpitante.
Pecho palpitante con repuesto.
Este inusual objeto consistía en un pecho que latía, que se les daba a los niños para que no sintieran la falta de la madre cuando ésta los ponía a dormir en la cuna.
La forma de pecho a la que agarrarse y el "latido del corazón" tranquilizaban al niño para que durmiera con más facilidad y tranquilidad.

A mi personalmente me asombra y horroriza a partes iguales.