OBJETOS INSÓLITOS XV: El medio traje

Estamos ya en marzo, y con él han llegado (y casi se han ido) las segundas rebajas. 
Y aunque lo parezca, nuestro protagonista de hoy no ha comprado su traje a mitad de precio.

El medio traje.
En los años 40, este caballero tuvo la brillante idea de confeccionar un"medio traje" para ir a la playa, y así ponerse moreno sólo la mitad del cuerpo. Esto le permitió, repetir la operación a la inversa en otra playa y poder comparar en cual de las dos playas se obtenía un mejor bronceado.

Su cordura aún me parece que debe estar por confirmar.

OBJETOS INSÓLITOS XIV: Pechos "palpitantes"

Alicante Bizarro trae hoy el regalo que más de uno/a hubiera querido de niño (o de mayor, quién sabe....): El pecho palpitante.
Pecho palpitante con repuesto.
Este inusual objeto consistía en un pecho que latía, que se les daba a los niños para que no sintieran la falta de la madre cuando ésta los ponía a dormir en la cuna.
La forma de pecho a la que agarrarse y el "latido del corazón" tranquilizaban al niño para que durmiera con más facilidad y tranquilidad.

A mi personalmente me asombra y horroriza a partes iguales.

El conde St. Germain (Parte II)

Desde la aparición del conde en París en 1740, éste fué acogido por la sociedad Parisiense donde se volvió un personaje muy notable siempre en compañía de distinguidos escritores, filósofos, científicos, masones y aristócratas. Delante de todos ellos, hacía gala de sus múltiples talentos. Era un gran pianista, violinista y cantante. Un lingüista que hablaba más de 9 idiomas entre los que se incluía el sánscrito y el griego antiguo. También era un reconocido artista, historiador y alquimista.

Milagro bodas Caná
A pesar de sus innumerables habilidades, lo que más asombraba a los que le rodeaban, eran sus insinuaciones sobre haber vivido miles de años. Una noche en concreto, cuando la conversación se dirigió hacia temas religiosos y se le pidió al conde que diera su opinión, comenzó a relatar historias como si hubiera conocido a cristo personalmente, describiendo el milagro de convertir agua en vino de las bodas de Caná como un simple truco para niños. Sin embargo, para finalizar la conversación y con un tono mucho más serio y casi melancólico añadió: "Bendita la ignorancia de los que tratan de descifrar a Dios en conversaciones de beodos, cuando otros llevamos miles de años sin comprender nada".

Su supuesta longevidad siempre fué puesta en duda, y cuando el Conde de St. Germain aseguraba haber conocido a personajes como Cleopatra o Enrique VIII, algunos historiadores le preguntaban sobre detalles muy precisos y en cierto modo nimios. Para sorpresa de los incrédulos, el conde siempre conseguía responder con gran certeza y exactitud. 
En una reunión de la alta sociedad, el conde fué presentado a la Condesa Von Georgy, una mujer de edad avanzada. Ésta inmediatamente lo reconoció como un noble al que conoció en Venecia hacia 45 años, en su época de embajadora. St. Germain le comentó a la condesa el placer que fué tocar para ella el violín y lo bella que era de joven. Esta respondió que era imposible que él fuese la misma persona, que debería tener 100 años y sin embargo aparentaba tener los mismos que hace 45. El conde a todo ello simplemente sentenció: "Pues parece ser que no es tan imposible".

Representación del Kit Kat Club
En 1743 se fué a Londres, donde pasó dos años, durante los que se dedicó a realizar diversos experimentos científicos y alquímicos. En este período se relacionó con el selecto "Kit Kat Club" un club de nobles e ilustrados con alto poder político.
El conde consiguió maravillar a este selecto club hablándoles de los inventos en los que trabajaba, el tren y el barco de vapor. Todo esto fué 20 años antes de que fuera presentado el prototipo de la máquina de vapor por James Watt. Casualidad o no, James Watt perteneció al club Kit Kat.

En 1745 el conde fué apresado por espía, y acusado de conspirador contra el trono. En aquella época de exacerbada xenofobia, donde especialmente a los franceses se les consideraba conspiradores contra el régimen, fué llamativa su excarcelación. Existe posibilidad de que ésto no fuera un simple golpe de suerte, si no más bien fruto de la sugestión hipnótica para convencer a sus carceleros sobre su inocencia. Esta hipótesis es más plausible aún cuando el mismo Anton Mesmer, padre del Hipnotismo aseguró algunos años después que conocía al conde. Según Mesmer, era un hombre con un gran conocimiento del funcionamiento de la mente humana, y él mismo había sido responsable de enseñarle el arte de la hipnosis. 

Después hay un período donde sólo existen apariciones puntuales, Rusia, la India e Italia donde estableció una fabrica en Venecia de seda sintética en 1769. En 1774 volvió a París donde avisó a Luis XVI y a María Antonieta de lo que él describió como "una conspiración gigante" y que acabaría siendo la Revolución Francesa.

En 1784, el príncipe Frederick Charles de Hesse anunció la muerte del conde de St. Germain. Y que sería enterrado en Eckenförde en Alemania, junto a la frontera danesa. Al entierro acudieron reconocidos altos miembros francomasones y ocultistas prominentes, además de Anton Mesmer. Parecía que si al final St. Germain había muerto, quizás había sido un charlatán con grandes dotes sociales, pero sin embargo ¿Quién dijo que la muerte era definitiva?. 

Y próximamente en este mismo blog, más sobre el misterioso conde de St. Germain.

OBJETOS INSÓLITOS XIII: Protector para besos

Por si no tuvisteis suficiente con las indicaciones de como besar de manera segura de la entrega pasada de "Objetos insólitos", esta semana os traigo una invento que aumenta la seguridad en vuestros antihigiénicos besos: "El protector para besos"

Esta maravilla es una simple "raquetita" cubierta de una solución antiséptica, que se debe interponer entre los labios de los amantes, garantizando así la muerte de todos los virus en tránsito.

El beso puro y libre gérmenes.
La clarísima ventaja es que si te haces con un frasquito de la solución antiséptica, este cachivache es reutilizable, con el consiguiente ahorro de dinero.

Eso sí, se ruega no lamer la raqueta, que no nos hacemos responsable de lo que pueda pasar si "te das un trago" del dichoso líquido.

El Conde St. Germain (El Judío Errante)

Este personaje de nombre francés, y sin embargo de origen Rumano, se cree que fue hijo del último rey transilvano Francis Rácókci II. El Conde St. Germain tuvo gran repercusión en la corte francesa del siglo XVIII, donde por su misticismo e influencia, se lo podría comparar con el Rasputín de la corte rusa.
Conde de St. Germain.

Sin embargo, hasta aquí puede parecer todo normal, salvo el hecho de su interés por el ocultismo, alquimia y misticismo (asegurando él mismo haber pertenecido a la Orden de Malta), y por poseer una grandísima fortuna de origen desconocido (ya que la corte Transilvana no gozaba de su mayor esplendor). 
Todo empieza a complicarse más cuando queremos saber las fechas exactas de nacimiento y muerte. La creencia más aceptada se centra en que vivió entre los años 1696-1781, aunque hay rastros de su presencia por Europa entre las fechas de 1651 a 1896.

Si hiciéramos caso a estas últimas fechas, estaríamos hablando de una persona que como mínimo vivió 245 años, algo que parece increíble, pero lo más increíble de su historia aun está por llegar. 
Haciendo caso al sentido común, nos centraríamos en las teorías de que esta prolongada existencia, se debe a malentendidos por los diferentes nombres que tuvo que adoptar el Conde. Ya que, al igual que en la alta sociedad francesa se ganó el favor de mucha gente, también se ganó el odio de otros igualmente poderosos, entre ellos Casanova. Esto le obligó a  llevar, en cierto modo, una vida de fugitivo. Debido a ello, adoptó diversos nombres y apodos como "Marques de Aymar", "Soltikov", o "Monte Cristo".
Este último sobrenombre quizás es el más curioso, porque hay quien asegura que el famoso relato de Alexandre Dumas y Auguste Marqueet "El Conde de Monte Cristo", está basado en la vida de St. Germain.

Pero claro, si nos fuéramos a centrar en lo lógico, este blog se llamaría "Alicante Tirando a Normal" y no "Alicante Bizarro", así que permitirme adentrarme en un terreno donde se mezcla el mito y la realidad.

Los cruzados del siglo XII, habían importado desde Tierra Santa múltiples historias, entre ellas una muy conocida era la del Judío Errante. En ella se cuenta que  un guarda de nombre Cartaphilus de la corte de Poncio Pilatos estaba presente en el calvario de Cristo. Mientras Jesús de Nazareth cargaba la cruz hacia el monte Golgotha, éste desfalleció y cayó al suelo. Cartaphilus atravesó la multitud y, en tono de mofa, le dijo que se diera prisa. A la burla Jesús respondió: "Santo Hermano, yo me daré prisa, pero tu me esperarás aquí hasta que regrese."
Cartaphilus, que no había dado importancia esas palabras, comenzó a darse cuenta de que mientras sus amigos y familiares morían él ni siquiera daba señales de envejecimiento. Y así Cartaphilus vagaría por el mundo esperando la segunda venida del Señor.

Durante los siglos siguientes hay un leve rastro de Cartaphilus que, con cada nueva aparición, se aproximaba más al viejo continente. En 1740, un extraño hombre vestido de negro irrumpió en París. Sus manos llenas de anillos y  los zapatos con incrustaciones de diamantes denotaban alta cuna, pero en París se desconocía el origen de este extraño personaje. Los supersticiosos habitantes de la ciudad, al observar sus rasgos judíos, lo identificaron como Cartaphilus. Sin embargo, él se identificó como Conde de St. Germain.
Curioso nombre, ya que en francés significa Santo Hermano, que es como Cristo se dirigió a Cartaphilus.

De tratarse de Cartaphilus la longevidad de St. Germain no sería de únicamente unos ya increíbles 250 años, sino que tendría unos 900.

Por supuesto la historia y mito de St. Germain no acaba aquí, y si os ha gustado continuaremos en una próxima segunda parte.