OBJETOS INSÓLITOS XVII: Mecanismo anti-somnolencia.

Esta maravilla de la tecnología es un mecanismo anti-somnolencia que fué diseñado para los conductores. Consistía en una especie de timbre metálico, del estilo de los de las bicicletas de antaño, que se ponía en el cuello, a la altura de la garganta.

Se podía usar hasta con corbata. Práctico y elegante, ¡este hombre era una joya!

El pulsador se situaba en la parte superior, de tal manera que si, durante la conducción, el conductor cabeceaba hacia delante a causa del sueño, el mismo movimiento hacía sonar el timbre y despertaba al somnoliento.

Eso si, yo me pregunto: ¿Y si cabeceaba para atrás, qué?

OBJETOS INSÓLITOS XVI: La manta bronceadora.

Por si alguien no se quedó muy convencido con la idea de bronceado de la ultima entrega de Alicante Bizarro, hoy os proponemos un nuevo invento: La Manta Bronceadora

Guapa señorita luciendo su manta bronceadora
En los años 30 ya existía una preocupación por los daños que el exceso de sol podía provocar en la piel y es por ello que en 1932 se invento esta "manta".

Fabricada en celofán bloqueaba la mayor parte de los rayos, pero permitía el paso de parte de ellos logrando el tan deseado bronceado veraniego. Pudiendo así pasar largos períodos de tiempo tomando el sol para un rápido resultado.

Además era cómodamente transportable ya que se podía plegar y meter en la bolsa de la playa, o enrollar y meter en un cilindro ideado a tal efecto.


Eso si, el resultado final de hombros para arriba sería muy discutible...

OBJETOS INSÓLITOS XV: El medio traje

Estamos ya en marzo, y con él han llegado (y casi se han ido) las segundas rebajas. 
Y aunque lo parezca, nuestro protagonista de hoy no ha comprado su traje a mitad de precio.

El medio traje.
En los años 40, este caballero tuvo la brillante idea de confeccionar un"medio traje" para ir a la playa, y así ponerse moreno sólo la mitad del cuerpo. Esto le permitió, repetir la operación a la inversa en otra playa y poder comparar en cual de las dos playas se obtenía un mejor bronceado.

Su cordura aún me parece que debe estar por confirmar.

OBJETOS INSÓLITOS XIV: Pechos "palpitantes"

Alicante Bizarro trae hoy el regalo que más de uno/a hubiera querido de niño (o de mayor, quién sabe....): El pecho palpitante.
Pecho palpitante con repuesto.
Este inusual objeto consistía en un pecho que latía, que se les daba a los niños para que no sintieran la falta de la madre cuando ésta los ponía a dormir en la cuna.
La forma de pecho a la que agarrarse y el "latido del corazón" tranquilizaban al niño para que durmiera con más facilidad y tranquilidad.

A mi personalmente me asombra y horroriza a partes iguales.

El conde St. Germain (Parte II)

Desde la aparición del conde en París en 1740, éste fué acogido por la sociedad Parisiense donde se volvió un personaje muy notable siempre en compañía de distinguidos escritores, filósofos, científicos, masones y aristócratas. Delante de todos ellos, hacía gala de sus múltiples talentos. Era un gran pianista, violinista y cantante. Un lingüista que hablaba más de 9 idiomas entre los que se incluía el sánscrito y el griego antiguo. También era un reconocido artista, historiador y alquimista.

Milagro bodas Caná
A pesar de sus innumerables habilidades, lo que más asombraba a los que le rodeaban, eran sus insinuaciones sobre haber vivido miles de años. Una noche en concreto, cuando la conversación se dirigió hacia temas religiosos y se le pidió al conde que diera su opinión, comenzó a relatar historias como si hubiera conocido a cristo personalmente, describiendo el milagro de convertir agua en vino de las bodas de Caná como un simple truco para niños. Sin embargo, para finalizar la conversación y con un tono mucho más serio y casi melancólico añadió: "Bendita la ignorancia de los que tratan de descifrar a Dios en conversaciones de beodos, cuando otros llevamos miles de años sin comprender nada".

Su supuesta longevidad siempre fué puesta en duda, y cuando el Conde de St. Germain aseguraba haber conocido a personajes como Cleopatra o Enrique VIII, algunos historiadores le preguntaban sobre detalles muy precisos y en cierto modo nimios. Para sorpresa de los incrédulos, el conde siempre conseguía responder con gran certeza y exactitud. 
En una reunión de la alta sociedad, el conde fué presentado a la Condesa Von Georgy, una mujer de edad avanzada. Ésta inmediatamente lo reconoció como un noble al que conoció en Venecia hacia 45 años, en su época de embajadora. St. Germain le comentó a la condesa el placer que fué tocar para ella el violín y lo bella que era de joven. Esta respondió que era imposible que él fuese la misma persona, que debería tener 100 años y sin embargo aparentaba tener los mismos que hace 45. El conde a todo ello simplemente sentenció: "Pues parece ser que no es tan imposible".

Representación del Kit Kat Club
En 1743 se fué a Londres, donde pasó dos años, durante los que se dedicó a realizar diversos experimentos científicos y alquímicos. En este período se relacionó con el selecto "Kit Kat Club" un club de nobles e ilustrados con alto poder político.
El conde consiguió maravillar a este selecto club hablándoles de los inventos en los que trabajaba, el tren y el barco de vapor. Todo esto fué 20 años antes de que fuera presentado el prototipo de la máquina de vapor por James Watt. Casualidad o no, James Watt perteneció al club Kit Kat.

En 1745 el conde fué apresado por espía, y acusado de conspirador contra el trono. En aquella época de exacerbada xenofobia, donde especialmente a los franceses se les consideraba conspiradores contra el régimen, fué llamativa su excarcelación. Existe posibilidad de que ésto no fuera un simple golpe de suerte, si no más bien fruto de la sugestión hipnótica para convencer a sus carceleros sobre su inocencia. Esta hipótesis es más plausible aún cuando el mismo Anton Mesmer, padre del Hipnotismo aseguró algunos años después que conocía al conde. Según Mesmer, era un hombre con un gran conocimiento del funcionamiento de la mente humana, y él mismo había sido responsable de enseñarle el arte de la hipnosis. 

Después hay un período donde sólo existen apariciones puntuales, Rusia, la India e Italia donde estableció una fabrica en Venecia de seda sintética en 1769. En 1774 volvió a París donde avisó a Luis XVI y a María Antonieta de lo que él describió como "una conspiración gigante" y que acabaría siendo la Revolución Francesa.

En 1784, el príncipe Frederick Charles de Hesse anunció la muerte del conde de St. Germain. Y que sería enterrado en Eckenförde en Alemania, junto a la frontera danesa. Al entierro acudieron reconocidos altos miembros francomasones y ocultistas prominentes, además de Anton Mesmer. Parecía que si al final St. Germain había muerto, quizás había sido un charlatán con grandes dotes sociales, pero sin embargo ¿Quién dijo que la muerte era definitiva?. 

Y próximamente en este mismo blog, más sobre el misterioso conde de St. Germain.